por Fran Iglesias10-9-2007 01:19 (Nº art. 457)
En muchas ocasiones resulta difícil hacer entender que existen modelos diversos de integración de la tecnología en las aulas, y que la opción por uno de ellos y su desarrollo están ligados a diversos factores de oportunidad, valor educativo, ideologías, planteamientos administrativos, y otros.
El punto de vista desde el que se observa el problema de las TIC en la escuela condiciona en buena medida el tipo de soluciones que se proponen. Los distintos intereses promueven la organización de los recursos para tratar de conseguir lo que cada agente interpreta como resultados adecuados.
Con excesiva frecuencia el debate público de las TIC se centra en aspectos como la ratio alumnos/ordenadores en los centros, la disyuntiva software cerrado frente a software libre, la informática como asignatura o el problema de la formación en informática del profesorado. No son problemas menores, por supuesto, pero no son "el" problema.
La cuestión es qué papel juegan las tecnologías de la información y la comunicación en el proceso educativo. Y si no le damos una respuesta adecuada cerraremos los otros en falso.
En los años 60 y 70 estaba de moda la expresión Enseñanza Asistida por Ordenador (EAD), un poco a remolque de otras diversas disciplinas que habían comenzado a ser "asistidas" con éxito, heredando la base teórica de la enseñanza programada de estilo conductista. La idea básica de la EAO tiene mucho que ver con la idea de informatizar la enseñanza. Hoy el término apenas se utiliza y algunos de sus conceptos han sido asumidos por el "e-learning".
Informatización sería la conversión de un proceso de trabajo a su equivalente digital, con la ayuda de un equipo y programas adecuados. La pregunta es, ¿se puede informatizar la escuela?
Por supuesto hay actividades dentro del entorno escolar que parecen especialmente adecuadas para la informatización. Por ejemplo, todo lo que se refiere a la gestión de información escolar.
Sin embargo, ¿qué hay del proceso de enseñanza-aprendizaje?
Ciertamente podemos informatizar algunos elementos. Podemos sustituir el encerado y la tiza, por una pizarra digital, o sustituir el proyector de transparencias por una aplicación de presentaciones. Pero del mismo modo que "el hábito no hace al monje", la mera sustitución de soportes no implica un cambio sustancial si no está acompañada de una renovación del tipo de materiales que se manejan para explicar los contenidos1.
Un segundo ejemplo lo encontramos en el llamado software educativo. Una buena parte de estos programas se basa en el paradigma neoconductista de la caja de Skinner. Con añadidos cosméticos, pero siempre con el esquema "respuesta correcta-reforzamiento, respuesta incorrecta-extinción". Existe software, como los juegos de simulación, basados en otros enfoques del aprendizaje (aprendizaje por exploración, significativo...), de modo que podemos apreciar la influencia de nuestra posición teórica, o la ausencia de ella en el peor de los casos, a la hora de seleccionar el tipo de herramientas que empleamos.
Otro ejemplo es el uso de herramientas para crear actividades o ejercicios en formato digital (los consabidos JClic, HotPotatoes y similares). En realidad son generadores de cajas de Skinner. De nuevo nos tenemos que preguntar si suponen un cambio significativo con respecto a lo que se puede hacer sin ellos. Claro está que ofrecen diversas ventajas muy apreciables, así como favorecer mayor tiempo de práctica a los alumnos. Pero no parece claro que afecten de una manera cualitativa al proceso, no cambian la manera en que el alumnado tiene que enfrentarse a ese aprendizaje o procesar la información2.
Este enfoque "informatizador" parece centrarse en lo que podríamos denominar una idea convencional de las actividades escolares, sobre todo la informatización de las tareas docentes. Pero da la impresión de que algunas de las herramientas propuestas carecen de una base pedagógica y que están desarrolladas a partir de una concepción no experta de la enseñanza.
El proceso de aprendizaje es un proceso complejo y subjetivo. Podemos proporcionar a los alumnos y alumnas experiencias que les permitan interactuar con el conocimiento y generar nuevos aprendizajes. En ese aspecto las TIC ponen en nuestras manos recursos muy potentes. Pero tenemos que aprovechar este potencial de una manera que incida cualitativa y significativamente en el proceso.
Intentaré explicarlo con algunos ejemplos.
El acceso a una inmensa cantidad de información en multiplicidad de fuentes a través de Internet nos debería llevar a incidir en conceptos como la fiabilidad relativa de las fuentes y su revisión crítica. Tendríamos que trabajar las capacidades de búsqueda planificada, selección de información, síntesis y reelaboración. En un enfoque "tradicional" el alumno se limitaría a intentar reproducir lo que le hemos dicho que es la información correcta. En la situación actual, el alumno tendría que informarse del estado de una cuestión y argumentarlo.
La posibilidad de manejar distintas modalidades de información nos permite ofrecer materiales más completos, que permiten distintos acercamientos al contenido: imágenes, sonido, vídeo, texto... facilita que los alumnos y alumnas con distintos estilos de aprendizaje accedan al mismo de una manera más significativa.
Las herramientas de creación y comunicación nos van a permitir replantear los objetivos del trabajo escolar. ¿En qué sentido? Al publicar fuera de la escuela (página web, blog, un podcast, un vídeo) estamos dirigiéndonos a una audiencia mucho más amplia y, en consecuencia, estamos atribuyendo a ese trabajo una nueva finalidad más allá del hecho de cumplir o no cumplir la tarea escolar: estamos publicando para que otros puedan aprender y esta es, sin duda, una tarea significativa.
La comunicación que nos permiten los nuevos medios es multidireccional. Podemos interactuar con otras escuelas, podemos recibir feedback de lo que estamos haciendo, no simplemente exponerlo.
Por otra parte, estas posibilidades implican la necesidad de trabajar grupalmente. Esto es así porque los proyectos son más complejos, requieren de la discusión y de la conjunción de distintas habilidades. La complejidad viene marcada, por un lado por la sobreabundancia de información, por otro, por la propia naturaleza de los proyectos que podemos plantear. Asímismo, la discusión es necesaria para poder decidir entre las múltiples alternativas en fuentes y datos. Por último, los proyectos de trabajo, sobre todo multimedia, implican el reparto de tareas y una cierta especialización al realizarlos.
Plantear la incorporación de las TIC a la escuela como un proceso puramente "informatizador" no parece que sea una respuesta adecuado. En cualquier caso depende en buena medida del concepto que tengamos del proceso de enseñanza-aprendizaje, que determina el tipo de acciones que podemos querer emprender.
El mero hecho de añadir medios tecnológicos a la escuela no implica integración de las TIC en el proceso de aprendizaje. La informatización de las tareas escolares es sólo un paso que afecta de manera superficial al aprendizaje.
Por contra, es posible plantear un modelo centrado en el propio proceso que nos permita utilizar las TIC como herramienta para proporcionar situaciones de aprendizaje significativo.
1En este sentido, por ejemplo, el software habitual de las pizarras digitales parece más un obstáculo que una ventaja.
2Conviene matizar aquí, al hilo de los comentarios, la necesidad de ajustar el tipo de herramientas a las necesidades de aprendizaje. En este sentido, herramientas como las citadas nos permiten trabajar con éxito aprendizajes de tipo memorístico, asociativo o que requieren práctica repetida para lograr automatismo y agilidad, como el cálculo, la ortografía y un largo etcétera de contenidos.
Enrique González. dijo ()
Gracias por estos artículos que nos hace reflexionar de nuestro trabajo cotidiano y del sentido que tiene nuestra práctica con el ordenador en clase.
jordill comentó ()
Conductismo
Gracias Fran por otro magnífico artículo. Espero que estos halagos aún constituyan reforzadores positivos para tí :-)
Como siempre estoy en casi todo de acuerdo con Fran. Por supuesto que las TIC se deben escolarizar pero la simple informatización de la escuela ya sería positiva ¿no? Quiero decir que, por muchos problemas que pueda tener el conductismo, gran cantidad de cosas se aprenden por condicionamiento clásico y operante (asociaciones y reforzamientos). Y los ordenadores son magníficos presentadores de asociaciones y excelentes administradores de reforzamientos.
Gracias Fran por incitarme a escribir un comentario a un post ... pocos consiguen quitarme la pereza de hacerlo.
Un abrazo de un conductista.
jordill opinó ()
Aclaración
Perdonadme. Había hecho una aclaración en el comentario anterior que ha desaparecido al haberla escrito entre corchetes.
Quería aclarar la frase algo críptica de los halagos. Decía que aunque es difícil saciarse de reforzamiento social teóricamente cualquier refuerzo puede llegar a dejar de serlo si se administra con demasiada frecuencia. Como Fran escribe mucho y siempre bien, quería asegurarme de que supiera que mis halagos eran sinceros y no un mero "muy bien chaval, como siempre".
Lola opinó ()
Muy bien chaval, como siempre.
¿Un halago conductista también serviría?
Por mi parte me dispongo, como siempre, a robarle su trabajo para usarlo en el mío, que buena falta nos hace. Y yo no pillo ideas de cualquiera, jjj.
Ahora que lo dice en el BOJA, venid y vamos todos con flores al Guadalinex, habrá que enterarse de una vez de lo que significa un ordenador en la escuela...
Hoy reflexionaba sobre el discurso acerca del esfuerzo que el mundo adulto le hace al mundo no adulto... mientras nos miraba...
;-P
Fran Iglesias señaló ()
Por una práctica con fundamento
Gracias por el comentario Jordi... Quizá una cosa que no me quedó bien reflejada en el artículo es la importancia del modelo teórico que hay detrás de la práctica docente. Creo que es fundamental.
Por otro lado, yo pienso que hay procesos y momentos del aprendizaje que funcionan bien en un modelo (neo)conductista, mientras que otros funcionan bien en un modelo de aprendizaje significativo, y otros son bien representados por otros modelos.
En realidad estoy de acuerdo en lo que dices. Los métodos de asociación/refuerzo son muy útiles para según qué aprendizajes. Corrijo: en muchos aprendizajes son el proceso básico.
Pero, un único modelo teórico no vale para todos los procesos, e intentar aplicarlo como panacea sólo nos lleva al desconcierto.
También creo que en educación parece que nos asusta o nos quema la teoría, el pensar en cómo funcionan las cosas y usar eso como fundamento de lo que hacemos. Así aceptamos cualquier cosa que nos digan los expertos.
Montin comentó ()
OK
Estoy de acuerdo que ahí está la madre del cordero.
El problema es que los maestros somos muy conformistas y rutinarios.... y tendemos incluso cuando incorporamos nuevos medios como es el caso, a repetir el sistema con que nosotros aprendimos: el refuerzo, el machaca, la dirección única de arriba hacia abajo... y no la multidireccionalidad, el descubrimiento, la intuición, el trabajo en equipo, la globalidad, lo significativo...
Y encima lo peor es que muchos expertos y directivos y administraciones están perdidas informatizando...
Yo siempre he sugerido que hasta en esto Sócrates nos ayudaría con una acrópolis digital.
Obra en la vida según tu propio criterio, pues aunque te equivoques nunca pasarás por la íntima vergüenza de haber ido contra tus principios
C. de Villalobos
Colegios, grupos de trabajo, personas y organizaciones vinculadas a Proyecto Grimm. En orden alfabético.
Recibiremos tus propuestas de enlaces medainte de del.icio.us con la etiqueta for:proyectogrimm. Gracias.
Pincha en una de las palabras clave para ver los artículos relacionados con ella. Cuanto más grande es la palabra, más artículos.